|
Fuente: Upsomedia En este video vemos algo profundamente inspirador: un padre que acompaña a su hijo, oxígeno-dependiente, para que pueda realizar su presentación de artes marciales. El niño tenía un sueño y el padre decidió trabajar intencionalmente para hacerlo realidad. Esa escena no es solo un acto de apoyo, sino una lección de vida. Es un recuerdo que ambos guardarán para siempre, pero sobre todo es un ejemplo del poder de la intencionalidad en el rol de los padres. En The Master’s Program aprendemos que nada significativo ocurre por casualidad. Alcanzar propósito, construir legado y vivir con impacto requiere decisiones conscientes y pasos firmes. Este padre no esperó que las circunstancias fueran ideales; se involucró, se esforzó y abrió un camino para que su hijo pudiera cumplir su sueño. Del mismo modo, nosotros somos llamados a ser intencionales en cada área de nuestra vida: familia, trabajo, ministerio y comunidad. Ahora bien, esta historia refleja también una verdad aún más grande: la relación que tenemos con nuestro Padre celestial. Ese niño necesitaba oxígeno para poder presentarse; sin él, le resultaba imposible lograrlo. Nosotros también vivimos una dependencia así de profunda. Dios es quien nos da el “oxígeno espiritual” para caminar cada día. Jesús mismo lo dijo en Juan 15:5: “separados de mí, nada podéis hacer”. El problema es que muchas veces buscamos autosuficiencia. Intentamos sostenernos solos, creyendo que tenemos fuerzas de sobra, y en ese intento nos desconectamos de la verdadera fuente de vida. Cuando nos apoyamos únicamente en nosotros mismos, es como si nos quitáramos el oxígeno: terminamos agotados, débiles y sin poder cumplir el propósito para el que fuimos creados. Así como este hijo nunca olvidará el día en que su papá lo ayudó a superar sus límites, tampoco nosotros olvidamos las veces en que Dios nos levantó cuando no podíamos más. La intencionalidad de Dios con nuestra vida es perfecta y amorosa; Él no solo nos da sueños, también nos provee el aliento, el oxígeno y la fuerza para alcanzarlos. Filipenses 1:6 nos recuerda que “el que comenzó en ustedes la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Cristo Jesús”. El video entonces se transforma en un recordatorio doble:
En definitiva, ser intencionales no es una opción, es una manera de vivir en la voluntad de Dios, conectados a Su fuente inagotable. Porque solo con Su oxígeno podemos soñar, avanzar y cumplir el propósito eterno para el que fuimos creados. Si este artículo tiene sentido para ti, sin duda debes participar de nuestras sesiones de entrenamiento que realizamos cada trimestre. Te interesa?
Déjanos un mensaje aquí para que te podamos enviar más información!
0 Comentarios
Deja una respuesta. |
Blog de novedadesLes damos la bienvenida! Aquí podrás acceder a materiales de capacitación y novedades sobre nuestras actividades y proyectos. Categorías
All
Archivos
Noviembre 2025
|
Para más información:
Desarrollado por WE FLY Multimedia Copyright © 2025 - All rights reserved
RSS Feed